
Alguna vez Mario Benedetti dejó estas palabras para disfrutarlas como tantas otras de su autoría.
No te salves
No te quedes inmóvil al borde del camino.
No congeles el júbilo no quieras con desgana.
No te salves ahora ni nunca.
No te salves.
No te llenes de calma no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo.
No dejes caer los párpados pesados como juicios.
No te quedes sin labios no te duermas sin sueño.
No te pienses sin sangre no te juzgues sin tiempo.
Pero si pese a todo no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
No congeles el júbilo no quieras con desgana.
No te salves ahora ni nunca.
No te salves.
No te llenes de calma no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo.
No dejes caer los párpados pesados como juicios.
No te quedes sin labios no te duermas sin sueño.
No te pienses sin sangre no te juzgues sin tiempo.
Pero si pese a todo no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados pesados como juicios.
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados pesados como juicios.
Y te secas sin labios
y te duermes sin sueño.
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas…
Entonces no te quedes conmigo.
y te duermes sin sueño.
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas…
Entonces no te quedes conmigo.
Gentileza de Oscar Virga (formador de los Estatutos del Baca`s Club)