4 de enero de 2011

Diferencias en la cata de vinos entre hombres y mujeres


¿Cata la mujer distinto que el hombre? 

Hay quienes afirman que sí por la mayor cantidad de sensores gustativos que tiene en su lengua, y por su diferente constitución hormonal, que también influiría en su captación de sabores y aromas. 
Pero en la degustación de vinos no todo es somático: también importa el conocimiento y los años recorridos en la especialidad. Como los que lleva Ana María Barahona explorando el vino y volcando sus experiencias en esta importante guía anual.

En sus primeras cuatro ediciones, Mujer y Vino fue un trabajo colectivo, producto de un panel de cata integrado por mujeres enólogas, sommeliers y periodistas especializadas. A partir de la edición 2010, Ana María decidió que esta guía reflejara sólo sus gustos personales en la materia, y para ello se echó encima la agobiadora tarea de degustar más de mil vinos en menos de un mes, lo que significa enfrentar el delicado tema de asignarles puntajes, definir las características más relevantes de cada producto, sugerir maridajes con comidas y aportar otros datos de interés para el consumidor. 

Varias personas la ayudan en esta tarea, entre ellas Ricardo Grellet (Mejor Sommelier de Chile 2008), quien, como coordinador técnico, entrega, en palabras de Ana María, no sólo sus conocimientos profesionales, sino la energía y fuerza que se necesita para sacar adelante un proyecto como este.

La guía no es, por cierto, un manual sólo para mujeres. 
Todo amante del vino, incluso alguien que lo beba ocasionalmente, encontrará en esta publicación un buen apoyo para sus decisiones de compra. Pero es un hecho que en éstas las mujeres tienen cada día mayor influencia. La elección de los vinos ya no es un dominio exclusivo de los hombres, y de ahí la importancia de esta guía, que de algún modo representa una asesoría “de mujer a mujer”.


La guía está organizada principalmente en función del precio de los vinos. 
Los simples son los que no superan los $5.000; los complejos corresponden a los que cuestan más de $5.000 y menos de $15.000; de aquí y hasta los $30.000 se ubican los prémium, y sobre este precio están los íconos
Hay, además, categorías no condicionadas por el precio del vino sino por su tipo de elaboración (mezclas blancas y tintas, espumantes, late harvest y rosé). 

A continuación, lo más destacado por Ana María Barahona en su guía Mujer y Vino 2011
El puntaje asignado va entre paréntesis.

BLANCOS SIMPLES (en empate): Concha y Toro, Trío Reserva Sauvignon Blanc 2010, Casablanca-Rapel-Limarí (91); Leyda, Reserva Sauvignon Blanc 2010, Leyda (91), y Siegel, Crucero Reserva Sauvignon Blanc 2010, Leyda (91)  
TINTOS SIMPLES: Viña Mar, Reserva Especial Pinot Noir 2008, Casablanca (91)  

BLANCOS COMPLEJOS: Concha y Toro, Marqués de Casa Concha Chardonnay 2009, Casablanca (92)  
TINTOS COMPLEJOS (en empate): Carmen, Nativa Cabernet Sauvignon 2007, Maipo (92); Maycas del Limarí, Reserva Especial Syrah 2008, Limarí (92), y Morandé, Edición Limitada Cabernet Franc 2008, Maipo (92)  

PREMIUM BLANCO (en empate): Casa Marín, Sauvignon Blanc 2010, San Antonio (92), y Aquitania, Sol de Sol Chardonnay 2008, Traiguén (92)  
PREMIUM TINTO: Quebrada de Macul, Alba de Domus, Cabernet Sauvignon 2007, Maipo (93) 

ÍCONOS (en empate): Altaïr, Altaïr 2007, Cachapoal (95), y Concha y Toro, Gravas del Maipo Syrah 2007, Buin (95)  

MEZCLAS TINTAS: Via Wines, Oveja Negra, Lost Barrel 2008, Maule (93)
 
LATE HARVEST: La Reserva de Caliboro, Erasmo, Torontel 2007, Maule (90)

 Fuente: Apuntes de Sobremesa