Si de elegir un vino para acompañar una comida en un restaurante dudamos, vienen bien algunos consejos prácticos del sitio web Planeta Joy.
Es una manera resumida para tener en cuenta y recordarla fácilmente.
En otras notas pasaremos detalles más complicados para seguir aprendiendo.
1. El que nunca falla
En la lista de vinos, el que tiende a aparecer primero es el Malbec. Es delicioso y casi siempre un refugio para los no iniciados en el mundo del vino.
Un Malbec nunca falla.
2. Intermedio
En otras cartas, la lista de vinos suele estar ordenado por precios. Saltéate los más baratos y pide uno de precio intermedio. Siempre será una mejor opción por unos cuantos pesos más.
3. No te rompas la cabeza
Elige siempre los platos y luego el vino. No te rompas la cabeza pensando cómo combinar esta bebida con el plato que pediste. Sigue el viejo consejo: carnes blancas, vinos blancos y carnes rojas con tintos.
4. Qué revisar
Una vez que el mozo te haya traído el vino, te mostrará la etiqueta para que la apruebes. Lo primero a identificar es la cosecha y esta siempre deberá ser medianamente nueva, tanto para un vino blanco como para un tinto. En los blancos la cosecha no debe pasar del 2009 y los tintos del 2008.
5. Pruébalo
Acto seguido: el mozo hará que lo pruebes. Primero huélelo y aspira su aroma. Si está malogrado, sentirás un olor a vinagre (casos muy raros). Luego dale una probada y retenlo en tu boca hasta el trago final. El momento crucial: sentir si está a temperatura. Esto significa que el alcohol no predomina en su sabor.
6. Cuándo cambiar un vino
Si un vino está malogrado, esto se notará en su exagerado olor a podrido o vinagre. No sientas vergüenza de pedir que te lo cambien por otro.
Fuente: Terra
