12 de febrero de 2011

La prueba de la FELICIDAD



Te planteo una especie de juego, una especie de
«Prueba de la felicidad». La misma consiste en entrenar
nuestra actitud frente a las circunstancias. Concretado
este paso, las circunstancias van perdiendo complejidad,
primero porque una actitud de entrega y
aprendizaje las hace más llevaderas y segundo porque
un ser que acepta y afronta aquello que le pasa, ya no
debe ser evaluado en la «Prueba de la felicidad».
Si bien es más agradable protagonizar hechos «alegres
» en lugar «tristes», no es cierto que necesariamente
la felicidad proceda linealmente de lo que consideramos
a priori bueno o de lo que deseamos para
nosotros.
Pasar «la prueba de la felicidad» es no caer en el síndrome
«del día que me quieras», que nos hace condicionar
a un solo hecho o a una sola persona la obtención
de la felicidad, con el agravante de que esa
persona es otro, no soy yo.
Propiciar una felicidad posible desde «adentro», no
condicionada en extremo al «afuera», a la dependencia
del suceso, tal vez sea el primer paso para obtenerla y
dejar de estar a prueba.
El ego suele ser funcional a la infelicidad, el ego
tiene para obsequiarnos un «campo de concentración
interior». Imaginemos por un segundo a una persona
cualquiera, alguien que según los parámetros utilizados
por la sociedad moderna ha «llegado». Supongamos
que es exitoso, millonario, le sobra fama,
sexo, conquistas sociales. Sin embargo, este «exitoso
» al terminar cada jornada debe volver a un campo
de concentración. Sé que el ejemplo suena muy
duro, en particular para quienes hayan estado en un
lugar así o para sus descendientes, pero recurro a este
cruel ejemplo para ilustrar lo que le sucede a mucha
gente aparentemente «exitosa», cuya herida interna no
cicatriza.
Buscar en el «afuera» una permanente compensación
material al desasosiego interno, siempre resulta
insuficiente. Más allá de lo que obtengan ese tipo de
personas, vuelve irremediablemente cada día a su «campo
de concentración interior».
No hay felicidad posible, no hay cielo posible si el
«adentro» se asemeja al infierno. La felicidad nos lle
ga desde nuestra conexión con quien nos ha creado. El
auxilio de Dios nos llega únicamente por vía del espíritu.
«Dios no habla en ego, no insistas».
La espiritualidad nos permite aprender qué es aquello
que nos hace sentir realmente felices; sin aprenderlo
nuestras chances de serlo aparecen ínfimas. Alguna
vez me dijo Doug Stephenson, profesor de la Universidad
de Brama Kumaris: «Nuestro estado original es de
pureza y felicidad, sólo queremos volver a esa paz y felicidad
que experimentamos antes, en origen».

Fuente: EL COMBUSTIBLE ESPIRITUAL -  Ari Paluch

Hablemos de medidas al beber vino


¿Cuánto vino tomar?  
Puede ser una pregunta cuya respuesta será casi siempre relativa y circunstancial. Pero podemos tener una idea según la ocasión de cuánto vino tomar. Una de las “reglas” es la de beber 3 copas en una reunión.

Para empezar debes saber esta sencilla ecuación entre la relación copa-botella:
  • Una copa de 125 ml, 6 copas por botella
  • Una copa de 175 ml, 4 copas por botella
  • Una copa de 250 ml, 3 copas por botella
Usualmente se suele empezar con una copa,  la primera, al  llegar a la reunión o fiesta. La segunda copa  de vino se bebe en la entrada de la cena o almuerzo; y la última es para acompañar el plato final o principal. 
Esto es una recomendación que podría ceñirse más a un protocolo o una regla de etiqueta, pero no está demás tener en cuenta.
También debes tener en cuenta que a veces se empieza con cóctel y el vino viene en segundo lugar, o empezar el brindis con algún cava o champagne, y el vino es reservado para la cena.

Cuánto toma el hombre y cuánto la mujer

El hombre podría decirse que  puede tomar de 3 a 4 copas de vino, y la mujer 2 a 3 copas de vino.  
No se trata de un tema de machismo o resistencia al alcohol
Se trata de algo simple, la relación que existe entre el alcohol y el tamaño de la persona, cuanto menos tamaño menos alcohol se puede tolerar. Además, parece probado que los hombres metabolizan más rápidamente el alcohol.

Cuánto vino tener

Ahora nos pondremos del otro lado del tema, ¿Al comprar vinos, cuánta cantidad llevarnos? 
Si somos nosotros quienes seremos los anfitriones, un cálculo fácil es de 25 botellas de vino por 50 invitados. Esta ecuación también es muy relativa, pero creo que le abre una idea clara de cuanto vino tener para una fiesta, ágape, reunión o cena.
El factor vino y grados de alcohol también puede ser determinante al momento de pensar en cantidades. 
Los vinos suelen tener entre 12 y 13 grados de alcohol. Así que ten en cuenta este detalle al momento de medir cantidades de vino que pienses en beber.
Esta son reglas y medidas que se manejan de distinta manera, es obvio que el límite lo vas a determinar tú
Pero también debes recordar que el consumo responsable de alcohol es un factor determinante para que puedas disfrutar más y mejor  de una velada, de un buen vino y la compañía , y finalmente alejar algún problema de salud y de exceso en tu vida.

Fuente: Uvinum

3 de febrero de 2011

Cupido pasó por bodegas españolas...



David Álvarez Díez y Julio Faustino Martínez son dos entrañables abueletes que se han enamorado. Cupido no sabe de edades y ha lanzado sus dardos sobre estos dos empresarios hechos a sí mismos, y que se resisten a pasar los últimos años de su vida en soledad.

David Álvarez Díez (84 años de edad) y Julio Faustino Martínez (78 años) se han enamorado de sus secretarias, como no podía ser de otra forma en empresarios acostumbrados a trabajar a todas horas del día.
Los dos se muestran felices junto a sus nuevas parejas –por supuesto, mucho más jóvenes que ellos–, y quieren mantener en la vejez la energía que les ha permitido crear grandes emporios empresariales. David Álvarez fundó Eulen hace 50 años y ahora es el grupo líder en servicios con 90.000 trabajadores y presencia en una quincena de países. También es propietario de Vega Sicilia, una de las bodegas con mayor prestigio en el mundo del vino.
Su colega Julio Faustino Martínez ha sido el artífice de que una pequeña bodega situada en Oyón (Álava) se haya convertido en un gran grupo vinícola con presencia en varias denominaciones de origen españolas (Rioja, Ribera del Duero, Navarra y La Mancha) y con productos muy apreciados en el exterior. Cuenta, incluso, con una bodega emblemática diseñada por el famoso arquitecto Norman Foster.

A los hijos de David Álvarez y de Julio Faustino Martínez –que llevan años trabajando en las empresas–, no les han gustado nada los devaneos amorosos de los abuelos, porque temen que unas advenedizas ajenas a la familia –las secretarias– puedan llevarse parte del pastel empresarial cuando los patriarcas fallezcan.
Con este panorama, no es de extrañar que se hayan desatado las hostilidades, y que los abuelos ya sólo puedan hablar con sus hijos y nietos con abogados y jueces de por medio. La trama se complica si tenemos en cuenta que los dos empresarios han sido bastante prolíficos. David Álvarez tiene siete hijos –dos le apoyan y cinco están en su contra– y Julio Faustino Martínez cuenta con cinco vástagos. La única que falta es la maquiavélica Angela Channing para recrear Falcon Crest, la exitosa serie televisiva de los años 80 que narraba las luchas familiares por los viñedos del Valle de Tuscany, nombre ficticio del real Valle de Napa, en California.
David Álvarez logró recuperar el control de Eulen al hacer valer, en una junta convocada judicialmente, su participación mayoritaria, lo que le permitió disolver el consejo de administración donde sus hijos tenían la mayoría. Sin embargo, las cosas no le han ido tan bien en El Enebro, la sociedad patrimonial de la familia que es propietaria de Vega Sicilia.

La semana pasada sus cinco hijos rebeldes aprovecharon una junta ordinaria –convocada también por orden judicial– para aprobar una propuesta fuera del orden del día en la que acordaron la salida del consejo de Vega Sicilia de don David y de sus hijos fieles, Jesús David y María José. El próximo 16 de febrero volverán a verse las caras en una junta extraordinaria en la que se tratará sobre el cese y nombramiento de consejeros en Vega Sicilia.
Si bien en Eulen don David tiene la mayoría del capital y la ha ejercido, en la compañía patrimonial dueña de las bodegas está en discusión si el patriarca tiene derecho al usufructo sobre el 51% del capital, según el protocolo familiar sellado cuando falleció su primera mujer, María Mezquiriz, la madre de todos sus hijos. La secretaria, con la que se casó en septiembre de 2009, es su tercera esposa, ya que sus dos anteriores mujeres murieron.
Julio Faustino Martínez es mucho más discreto que su colega, pero también ha iniciado una guerra contra sus hijos por el control de las bodegas. El patriarca y su nueva pareja han conseguido una primera victoria, y en una junta reciente lograron aprobar la salida del consejo de administración de varios hijos, entre ellos Lourdes Martínez Zabala, que era la directora financiera de la bodega.

Este grupo es el mayor propietario de viñedos de La Rioja y es el mayor exportador español de reservas y de grandes reservas de esta denominación con la marca Faustino, que fue lanzada por el actual presidente en homenaje a su padre, Faustino Martínez Pérez de Albéniz. Las discrepancias actuales hacen difícil que se vuelva a producir la imagen de la familia Martínez al completo, como ocurrió en octubre del pasado año, cuando se inauguró Bodegas Portia en Ribera del Duero, un proyecto valorado en 25 millones y que ha sido la primera bodega diseñada por Norman Foster. En aquel acto les acompañaban amigos de la familia como Lucía Dominguín, Esther Koplowitz, Fernando Falcó, Baldomero Falcones o José Antonio Ardanza.
El dinero y la ambición por el poder suelen ser los factores fundamentales que provocan rupturas familiares como las ocurridas en Vega Sicilia y en Faustino Martínez. Aunque también tiene su parte de culpa Cupido, que no tiene ningún cuidado cuando lanza sus flechas del amor.

Fuente: Expansión.com

En vinos... estas preguntas NO!!!!




La Revista Planeta Joy ha publicado un detalle de las preguntas que nos pueden dejar al parados en cuanto a nuestra sapiensa en vinos...
Repito las mismas...
 
“En el vino, ¿los aromas son agregados?” 
- Si bien al describir un vino se suelen mencionar aromas de grosella, frambuesa, trufa, cuero, entre otros, pero, eso no quiere decir que agreguen esos aromas, es que el vino nos da la sensación de sentir esos aromas.

“¿Un blend ¿es como un jugo multifruta?” 
- No se puede comparar un vino con un jugo multifruta, si bien un blend es un vino elaborado con distintas variedades de uvas, los jugos multifruta suelen ser rejuntes y descartes mientras que en el caso del vino es una selección para hacer más completo el producto.

“¿Cuál es el mejor vino del mundo?” 
- No hay un vino que sea el mejor del mundo, en todo caso hay vinos reconocidos, como Petrús o Margaux, pero no son necesariamente mejores que sus pares.

“¿Los vinos rosados ¿son vinos gay?” 
- Esta pregunta no es más que un preconcepto y es absolutamente falsa, además de discriminatoria.

“Un vino DOC ¿tiene poderes curativos?” 
- DOC no es “doctor”! Significa Denominación de Origen Controlado, es decir que tiene certificado de origen para sus uvas y que está elaborado de acuerdo a un protocolo que apunta a reglamentar cierta calidad.

“Si el vino es más viejo, ¿es mejor?” 
- Esta puede que sea la más común. Pero no en todos los vino es cierta esta afirmación, por más que muchos crean eso. Hay países que producen vinos que se deben beber jóvenes y otros como Francia que producen vinos para añejar.

“Los tintos se toman a temperatura ambiente, ¿no?” 
- No en todos los casos y estaciones del año, lo mejor es chequear en la etiqueta la temperatura de servicio y darle un golpe de frío si es necesario, no importa si es blanco, tinto o rosado.