El vino y el chocolate no son solo para degustar.
También tienen beneficiosas propiedades para la piel y, sobre todo,
contra el estrés.
Por eso raro es el spa o talaso que no ha incorporado
estos dos alimentos a sus tratamientos. Los hoteles de Sanxenxo y O
Grove ya van mucho más allá. Hoy es posible bañarse en una bañera de
cava y recibir un masaje «shirodhara ayurveda» o, lo que es lo mismo,
con cañas de bambú, entre otras muchas y variadas ofertas.
La cultura oriental está muy presente en algunos
de estos establecimientos. En el Hesperia, por ejemplo, ofrecen un
masaje zen con aceites y piedras que permite limpiar el cuerpo y el
alma. En el Augusta, en cambio, apuestan por el de nombre impronunciable
y por otros más sensitivos «que dejan caer aceite directamente sobre
los chakras», explican. Todo ello se complementa con la cromoterapia y
con una música ambiente que, por si sola, invita a la relajación y al
dejarse llevar.
La vinoterapia también ha entrado fuerte en los
tratamientos de belleza. En el Augusta uno puede sumergirse en una
bañera de cava y oro y, en el Louxo, ofrecen un peeling a base de
albariño y un masaje con crema de vinos. También el chocolate es el
protagonista de buena parte de los tratamientos. «Se trata en caliente,
es muy relajante y ofrece felicidad asegurada», argumentan en el Norat
Marina.
En el Carlos I Silgar tienen su propia estrella:
la máquina Indiba. Se trata de sistema que utilizan los deportistas de
élite y que, en este caso, se usa solo para tratamientos estéticos, pues
funciona muy bien a la hora de eliminar cicatrices y arrugas, «Es un
tratamiento con efecto regenerativo celular, que proporciona resultados
increíbles en la piel dándole más tersura».
Fuente: lavozdegalicia.es


